
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Mateo 7:7-11
Mi lectura de hoy fue en el libro de mateo, aquí hay varias pautas que como cristianos podemos aprender, aplicar y vivir. Pero en especial quise tomar esta ya que muchas veces como cristianos tenemos a Dios como un hombre malo y rudo, como alguien que solo manda y manda, como alguien que no nos escucha y solo nos mira como “mulo de carga” cuando en realidad no es así, Dios nos ama más de lo que nosotros nos podemos imaginar más de lo que podemos creer y si no vemos esto en su palabra donde nos dice que si él cuida de las aves como no cuidará de nosotros mismos, ósea como nos va a cuidar de sus hijos.
Veamos a Dios como un hombre que nos ama, que nos cuida y nos proteja, como alguien que nos escucha y nos da aquello que necesitemos para nuestra vida. Tal vez nos preguntemos ¿entonces porque Dios no me da lo que tanto pido?
Pueden existir varias razones:
1. No es el tiempo de recibirlo
2. Tal vez esto no te conviene para el futuro y como el nos ama no nos permite tenerlo para evitar que nos haga daño.
3. Tal vez no lo pedimos de la manera correcta como dice su palabra qis muchas veces pedimos y los hacemos mal.
4. Tal vez no está en los planes de Dios para tu vida
5. No va conforme a la palabra de Dios.
En conclusión veamos a Jesús como lo que es un Dios bueno que nos guía cada día y quiere lo mejor para sus hijos.
Dios te bendiga.